El “ansia” por leer cuanto antes…

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

bebe-leerUna de mis sobrinas tiene 4 años. Está en 2º de Educación Infantil. Desde hace meses la están enseñando a leer y a escribir. Con enseñar a leer me refiero a asociar sonidos a letras, reconocerlas, lectura de sílabas y lectura de frases con esas sílabas (que incluyen palabras ya vistas en unidades anteriores). La escritura empezó por letras, sílabas y ahora palabras y frases. También está aprendiendo a sumar y a restar.  El colegio al que va es un Centro Concertado de la Comunidad de Madrid. Por lo que sé y lo que he visto a mi alrededor esta es la práctica habitual de la mayoría de centros en esta Comunidad.

4 años. Sólo 4. Ella en concreto. Y sus compañeros de aula, también. 4 años, y ya todos los fines de semana va con deberes a casa de escritura, sumas, restas, lectura… 4 añitos. Sólo.

En vez de dedicar todo el tiempo a jugar, crecer, probar, desarrollarse emocionalmente -reconocimiento y manejo de emociones primarias-(aprendizaje mucho más importante, por cierto), de relacionarse con el medio, con objetos, con los otros niños, desarrollo de la lateralidad, de la creatividad, coordinación general… Dedican ya tiempo significativo de la jornada escolar a enseñarles a leer, escribir, sumar y restar. Insisto. 4 años.

Efectivamente, es cierto que hay niños/as que con 4 años están preparados para aprender a empezar a leer y que han desarrollado las estructuras cognitivas para hacerlo adecuadamente y muchos otros no lo están. Pero, ¿qué pasa con esa cantidad -bastante numerosa, por cierto- de niños/as que no están biológicamente preparados para aprender a leer y a escribir? Pues lo que pasa es que se les enseña igualmente pero yo ellos no pueden aprender (Primero va la biología y luego la voluntad de aprender, entre otras muchas cosas), pero se les exige que aprendan (tanto en el colegio como en casa); pero ellos no pueden. Entonces, ¿qué procesos empiezan aquí, con tan sólo 4 años?

– Retrasos curriculares desde tan temprana edad.

– Aprendizajes posteriores más costosos.

– Frustración por no aprender.

– Sentimiento de inutilidad al compararse con los compañeros que sí leen.

– Recepción de críticas y comparativas.

– Disgusto y rechazo (desde los 4 años) a la lectura.

– Emociones negativas (que ponen en riesgo su autoestima) hacia el hecho de aprender.

Los que sois padres o madres de niños/as de estas edades, ¿os resulta familiar? Cuando vuestros hijos/as llevan los deberes y ya no les apetece hacerlos, los empiezan (por vuestras exigencias) desganados, enfadados y ya frustrados. Y al primer intento ya verbalizan… ¡no puedo! ¡no se hacerlo! ¡no me sale! lo que acarrea agobio, lloros. Y en este caso muchos padres reaccionan obligándoles a hacerlo, regañándoles,… Lo que no hace otra cosa que generar rechazo hacia lo escolar desde bien pequeños…

Ahora bien… me gustaría plantear… ¿qué beneficio tiene que un niño aprenda a leer a tan temprana edad?

¿Les hará aprender mejor? ¿Serán más listos? ¿Crecerán más? ¿Les ayudará a desarrollarse? ¿Les hará personas más estables, interesantes, más capaces de adaptarse al entorno? ¿Les gustará más la lectura o la escritura?

La respuesta es, rotundamente, NO. Aprender antes a leer solo es eso. Leer. Y a los 4 años muchos niños no tienen el desarrollo biológico necesario para poder hacerlo. 

Y ya desde, por lo menos segundo curso de Ed. Infantil se les empieza a enseñar a todos igual… todos tienen que aprender lo mismo, al mismo ritmo… y si no, se van adquiriendo retrasos que, sin duda les acompañarán (no solo el retraso académico sino las emociones negativas asociadas a la lectura y al aprendizaje)

¿Cuándo están preparados los niños para aprender a leer? 

Perfectamente niños con desarrollo “normal, sin alteraciones” a los 6 años pueden aprender perfectamente a leer. Y además lo hacen a un ritmo muy adecuado. Porque BIOLÓGICAMENTE están preparados. Y qué niño, estando preparado, ¿no quiere aprender a leer? Resultará más fácil enseñarlo y aprenderlo. Y aquí sí que encontramos que, como no les costará tanto, es mucho más probable que desarrollen gusto por la lectura, por conocer y aprender cosas, etc.

En muchos de los Países Nórdicos (Finlandia, por citar un ejemplo concreto) aprender a leer entre los 6-7 años. Y todos aprenden de manera adecuada y eficaz. Podrá haber a quien le cueste un poco más o un poco menos… pero por lo menos se parte de la biología humana y a esta edad se garantiza que un niño PUEDE y está preparado para aprender a leer.

¿Cómo nos sentiríamos nosotros si nos exigiesen una y otra vez (y sin descanso) algo que NO PODEMOS hacer? Pues esta sensación es la que ese niño/a de 4 añitos tiene. 4. Sólo cuatro años.

Como veis esta es una crítica general al sistema educativo actual. Basado en resultados en vez de en las personas, niños/as, aprendices.  Desde mi perspectiva profesional, como Pedagoga y Psicopedagoga, considero que no es para nada fundamental aprender a leer a tan temprana edad, sino que además puede ser más perjudicial que beneficioso para un número importante de niños/as…

Hay muchos aprendizajes mucho más importantes a esas edades que leer, escribir, sumar o restar. Me encantaría que las autoridades pertinentes reflexionaran sobre ello y vieran que es más importante dedicar el tiempo a otros aprendizajes (sociales, de habilidades, de coordinación, de acercamiento a las letras, de expresión corporal y emocional, que permitan el desarrollo de la creatividad,…) que aprender a leer,… ¿Qué pensáis?

Me encantará leer vuestras opiniones, experiencias o lo que queráis comentar. ¡¡Gracias por leer!! Y ¡¡Feliz puente!!

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Author: Admin