Empieza el cole. Y los grupos de whatsapp

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whatsappEl final del verano llega. Y con él, las compras de los libros de texto, nuevas mochilas, uniformes, chándal, zapatillas (que los pies de los niños/as crecen por momentos),… Toda la indumentaria para que empiecen muy preparados el nuevo curso, la nueva aventura. La enfrentarán con la ilusión de ver a los amigos y puede que con cierto nerviosismo hasta que se hagan a la rutina del día a día.

Para los padres también nos supone un esfuerzo este cambio. Vuelven los horarios, las prisas, el “¡venga, que no llegamos!”, las salidas rápidas del trabajo para llegar a recogerles, la elección de las actividades extraescolares y, cómo no, ¡los deberes y los exámenes!

Sobre éstos y sobre la dinámica creada entre los padres de estar al día por los grupos de whatsapp, quisiera hablar en esta entrada. La dinámica general de estos grupos tiene aspectos positivos y otros aspectos que pueden entorpecer que los niños desarrollen algo tan importante como la responsabilidad ante sus actividades escolares.

Entre los aspectos positivos, sin duda, está la comunicación entre los padres. Es bueno que se conozcan y que tengan un espacio para intercambiar información relativa a acontecimientos del Centro o que puedan intentar tomar iniciativas de cara a mejorar el funcionamiento (por ejemplo, actividades de las AMPAS, posibles reuniones que se puedan mantener…). Fomentar las relaciones entre los padres es positivo. 

Ahora bien (y empezamos con los aspectos que pueden entorpecer) cuando se utilizan estos grupos de whatsapp para criticar a los profesores, a acontecimientos aislados que nos han contado y a que todos los padres opinen en ese chat,… podemos crear un círculo de “desahogo” de todo lo que no me gusta del colegio o del profesorado, sin ni siquiera, muchos de ellos haber estado presentes en ese momento. Y también sabemos que por escrito muchas veces se nos puede ir “la fuerza por la boca”. Este tipo de acontecimientos, sin duda, es mejor hablarlos cara a cara con las personas implicadas y tomar soluciones “en directo”. La comunicación es mucho más directa, eficaz y evitamos que se forme “un problemón” de algo puntual.

– Intentar que estos grupos de whatsapp no sirvan para criticar, es buena idea tanto para los padres, como para los hijos. 

Y, ¡cómo no!, estos grupos de whatsapp son el canal más rápido para que los padres estemos completamente informados de los deberes y exámenes que tienen nuestros hijos cada día. Que ellos no lo han apuntado en la agenda, ¡ya se lo recordamos nosotros!. Que no han atendido y no saben que había examen… ¡ya estudiamos nosotros con ellos!. Parece que “son nuestros deberes” en vez de los suyos. Y aquí, aquí (con la mejor de las intenciones), nos equivocamos.

Seguro que podéis estar pensando… “ya, ya… ¿Y le dejo con los deberes sin hacer?” Y aquí preguntamos…, ¿qué nos pasa a nosotros si no acabamos a tiempo algo de nuestro trabajo? ¿No es nuestra responsabilidad hacerlo y asumir las consecuencias de no haberlo terminado? Y, esa responsabilidad, ¿no se entrena y se aprende con el tiempo? 

Pues bien, cuando la dinámica de los grupos es controlar y estar encima de los hijos con los deberes que hay que hacer, impedimos que desarrollen esa responsabilidad TAN NECESARIA para la vida. Y les sobreprotegemos cuando no les dejamos que cometan sus fallos, sus errores, que suspendan un examen o que el profesor les regañe por no llevar los deberes hechos. Así es difícil que ellos se responsabilicen de sus acciones y es muy fácil que nos empiecen a exigir más y más a nosotros, los adultos, empezando la dinámica de “tu, que eres mi madre/padre me tienes que solucionar todo” y, lo que es más arriesgado, que los adultos entramos en esa dinámica.

Nuestro consejo con respecto a estos grupos es que, si se puede, se controle su uso. Los deberes son responsabilidad de los niños y así tienen que ir aprendiendo a asumirla. Como padres tenemos la responsabilidad de EDUCAR, ACOMPAÑAR,… Y educar implica algo tan importante como mostrar el camino para que sean capaces de ASUMIR las consecuencias de sus actos.

¿Cómo podemos ayudarles en esto? Algunas ideas son:

– Enseñarles las ventajas de utilizar las agendas y cada día, al llegar del colegio, reforzar si su uso ha sido adecuado.
– Enseñarles a organizarse el tiempo de los deberes y estudio (esto no se aprende porque sí, hay que ayudarles, pero no estar encima todo el rato)
– Favorecer que hagan solos los deberes y que al final, pregunten las dudas o aquello que no les ha salido.
– No estar constantemente detrás de ellos para que hagan las cosas y sí aplicar consecuencias positivas cuando las hagan.
Reforzar el hecho de ser autónomos y responsables en sus tareas escolares.

Es importante que los padres sepamos ¡¡QUE NO son Nuestros DEBERES! y que no somos nosotros los que aprobamos o suspendemos, o los que hacemos bien una raíz cuadrada o no. SON ELLOS. Y así les tenemos que enseñar a VIVIRLO.

Puede ser difícil, pero estamos a tiempo de empezar el curso de manera diferente. ¿Te apuntas?

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

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Author: Admin