Navidades, tiempos y momentos. El mejor regalo ERES TÚ

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navidadLlegó el anuncio Navideño de Ikea. Y “ya no hay nada más”. No cesa de compartirse en las Redes Sociales, mensajes de whatsapp, mensajes multimedia (este último ya menos, que la mayoría de la gente utilizamos el whatsapp, o el “guasa” como lo nombra una persona a la que adoro), emails,… El anuncio habrá llegado ya a millones de personas. Sin contar las que además lo han visto a través de la televisión (que, afortunadamente, no todo es Internet…)

Parece que el anuncio ha llegado a remover conciencias. Parece que “nunca antes” se había considerado la posibilidad de que los niños/as necesitan más a sus padres que a los regalos y cosas materiales. Pero ha llegado, han hecho un bonito anuncio que esperamos y deseamos que “movilice” a los padres y disminuya el movimiento de sus bolsillos y tarjetas de crédito (a quienes puedan hacer uso de ellas, claro).

El anuncio me gusta y, pese a que emita alguna crítica (no  olvidemos, lo anuncia una tienda, y su único objetivo es VENDER -aspecto que “critican” en el vídeo- ¿¿hipocresía??)  en el fondo, le estoy muy agradecida. Agradecida porque ese mensaje que, tanto tiempo llevamos transmitiendo los profesionales de la Educaciónva a dar la vuelta al mundo y, aunque sea por un rato, hará que los padres/madres se planteen que, para sus hijos,  son más importantes ELLOS que todo lo material que puedan darles. Y ojalá que ese pensamiento permanezca todos los días y cambie las cosas cada día y no sólo en Navidad.

Los niños quieren en Navidad y todos los días, sentirse queridos, amados, “que les hagan cosquillas (como dice un niño)”, que “jueguen a vaqueros y princesas”, que les cojan la mano… En definitiva, que los padres/madres les “hagamos caso”. Hacer caso es poder disfrutar de tiempo de calidad con ellos. Y hacerles caso NO es llenarles de juguetes o ponerles el ipad…

Me gustaría destacar alguna cosa del anuncio (pensando que sí, que puede estar, algo “maquillado”):

– La emoción que todos los padres/madres muestran al leerlo.

– Alguna madre, ni puede leer en voz alta el escrito. Intuimos que es por todo lo que “remueve”

– Una madre dice “El mejor regalo para él soy YO” (¡Maravillosa reflexión!)

– Otros padres verbalizan (más o menos así): Intentas compensarle con juguetes, con cosas materiales… y lo único que quiere es pasar tiempo contigo… jugar.

Estas reflexiones son, sin duda, muy interesantes. Y que duren, que se vivan cada día.

Ahora bien, solo quisiera hacer dos pequeñas reflexiones:

1. Sobre el concepto de TIEMPO. No significa que pasar “cuanto más tiempo con ellos”, sea mejor en sí mismo. Efectivamente, las vacaciones de Navidad son una oportunidad buenísima para estar más tiempo junto a ellos haciendo actividades y cosas que, con los ritmos habituales del día a día, no podemos hacer. No obstante, lo que realmente IMPORTA es pasar TIEMPO de CALIDAD con ellos.  Y todos los días (o casi todos) del año se puede pasar TIEMPO de CALIDAD con los hijos/as (al levantarnos, al desayunar para ir al cole, al volver del cole, en el baño, cena o en la hora de acostarse…) Ya sean 5 minutos, 30 ó 3 horas. .. Tiempo de calidad significa demostrarle el amor incondicional, hablar con él/ella de su día y del nuestro, compartir una risa, algo cómplice. Tener paciencia y comprender sus llamadas de atención (ojo, no ceder ante ellas). En este sentido, TIEMPO de CALIDAD, también es aprovechar las oportunidades que nos brinda para que continúe aprendiendo buenos hábitos (desde el amor, firmeza, paciencia, normas y consecuencias).

2. Sobre el materialismo excesivo (no sólo en fechas navideñas). Escuchamos frecuentemente a los padres/madres quejarse de que sus hijos/as no valoran nada de lo que tienen, que tienen juguetes con los que no han jugado nunca,… Y, ¿son ellos realmente los que no valoran lo que tienen? ¿Los pequeños tienen capacidad para ello? ¿No somos los adultos quienes no hacemos más que darles cosas (y más cosas, y aún más…) para que se acumulen y se llenen de polvo en su cuarto? Les llenamos de muñecos/as, juegos, juguetes, trenes, coches, pinturas, maquillajes, disfraces, películas, ropas, chucherías… Y si les damos todo porque sí, para así “salvar -algo, no del todo-” la conciencia por nuestra falta de “tiempo”…, ¿cómo van a aprender a  valorarlo?

Creo que, para esta entrada pre-navideña, son suficientes apuntes… espero que os puedan parecer interesantes y que si queréis, como siempre, dejéis vuestro grano de arena en forma de reflexión o comentario.

Ah, se me olvidaba, por si alguien no lo ha visto y no sabe de que anuncio estoy hablando…  lo dejo aquí.

¡¡Mil gracias por leer!!

¡Y FELICES FIESTAS para todos!

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

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Author: Admin