Estilos Educativos (Parte III): INHIBICIONISTA Y ASERTIVO

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Esta es la tercera entrega en torno a la temática de los Estilos Educativos. No sé si será la última entrega o haremos una final a modo de recapitulación y ofreciendo algunos consejos para poder ir modificando aquellos aspectos educativos que sirvan para optimizar e “improvisar” lo menos posible en el proceso educativo de nuestros hijos/as. La primera entrega, sobre la importancia de conocer los Estilos Educativos puedes consultarla en este enlace. Y la segunda, centrada ya en dos de los Estilos (muy comunes) Educativos, el Sobreprotector y el Punitivo, está accesible en este otro enlace. Es aconsejable, si llegas aquí por primera vez, leerlas antes de leer esta tercera parte.

Es el momento de conocer algo más de cerca a los estilos INHIBICIONISTA y ASERTIVO. Los dos últimos. Vamos a ello.

3. Estilo Inhibicionista

inhibicionista

Este estilo es completamente opuesto al Sobreprotector.

Se caracteriza fundamentalmente por la creencia de que el niño/a puede y de ha de ir aprendiendo por sí solo todas las cosas que son relevantes y útiles en la vida. Solo hay que permitirle y dejarle el espacio para desarrollarse. Un pensamiento muy característico de este estilo educativo es “mi hijo ya aprenderá cuando esté listo” o “la vida es la mejor escuela”. Desde este punto de vista el niño va aprendiendo al azar, sin una guía o dirección parental. Los padres muestran dificultades para mostrarse coherentes en sus maneras de actuar, a veces castigan, otras no, ignoran los comportamientos adecuados y se muestran enfadados cuando el niño busca su aprobación o dependencia. Utilizan poco el refuerzo positivo y no ejercen mucho control sobre los comportamientos que pueden ejercer influencias en el niño/a (videojuegos, dibujos animados, películas…)

3.1. ¿Cómo va a ser el desarrollo del niño/a si es educado predominantemente bajo este estilo educativo?

Encontramos niños/as que, si han podido aprender las habilidades adecuadas, mostrarán una buena autoestima y alto autoconcepto, ya que lo que han logrado, ha sido por ellos mismos. No obstante, ni mucho menos todos los niños/as pueden adquirir por sí solos las habilidades necesarias. Del mismo modo, el nivel de inseguridad hacia lo que hacen (cosas nuevas, cambios en el entorno) será alto; ya que se les ha reforzado, enseñado y guiado muy poco. Serán más propensos a no adquirir los hábitos de autonomía adecuados (higiene, limpieza,…) y a adquirir hábitos inadecuados.  Tienen más posibilidades de mostrar dificultades en las habilidades sociales y retrasos en los aprendizajes. Tenderán a cuestionar por un lado las figuras de autoridad (no las han tenido mucho de referencia) y, por otro lado, emitirán comportamientos para buscar y lograr su apoyo (por la inseguridad con la que se han ido desarrollando.

3.2. ¿Cómo saber si mi estilo educativo predominante es el inhibicionista? 

Puedes reflexionar en torno a las siguientes frases: 

a) Dejo a mi hijo/a que aprenda las cosas por su cuenta. A fin de cuentas, la vida es la mejor escuela.

b) No suelo dar importancia a las cosas que le ocurren a mi hijo/a. Es un niño, ya crecerá y aprenderá.

c) Prefiero que mi hijo/a haga las cosas como mejor le parezca.

d) No suelo utilizar ni el refuerzo ni el castigo con mi hijo.

Evidentemente sería necesario obtener más datos para conocer si este estilo es su estilo predominante. No obstante, si a las afirmaciones a, b, c y d ha contestado que SI podría ser indicativo de que su estilo sea más inhibicionista. 


4. Estilo Asertivo

asertivo

Seguro que ya te estás imaginando que dejo “lo mejor” para acabar. Así es. Como en las películas con final feliz. He aquí el estilo educativo más deseable y eficaz.

Encontramos aquí padres y madres conscientes de que el niño no nace “sabiendo” y  necesita ayuda para aprender y por tanto, comprenden que en ese proceso se irá equivocando y probará cosas diferentes.  Desde este punto de vista enseñan sobre todo con paciencia, y utilizando los refuerzos y consecuencias ante aquello que es deseable hacer. Refuerzan los esfuerzos del niño/a y están a lado para lo que necesite guiándole en los procesos de adquisición de autonomía. Son conscientes de que aprender requiere tiempo y esfuerzo y toleran el ritmo del niño/a y, en no pocas ocasiones, ignorarán pequeños errores o defectos, prestando toda la atención cuando emite el comportamiento adecuado. Y si el niño/a emite un comportamiento que no es aceptable, utilizan el castigo, pero nunca de forma habitual.

4.1. ¿Cómo va a ser el desarrollo del niño/a si es educado predominantemente bajo este estilo educativo?

Los niños/as educados con este estilo, irán adquiriendo hábitos de autonomía y podrán predecir lo que ocurrirá a su alrededor (al emitir un comportamiento deseado o no. Recordamos que el poder predecir da al niño SEGURIDAD, necesidad básica). Su autoconcepto y autoestima serán altos y adecuados gracias al refuerzo recibido y a su propia percepción de autonomía y libertad para decidir. Conforme vaya creciendo será capaz de tomar decisiones en función de las consecuencias que tendrá para él y los efectos que dicha decisión tendrá en los demás, favoreciendo que respete su individualidad y la de los demás.  Reconoce y respeta a las figuras de autoridad (padres, profesores) y también a los demás.

4.2. ¿Cómo saber si mi estilo educativo predominante es el asertivo? 

Antes de presentar unas frases para reflexionar, me gustaría diferenciar aquí que encontramos dos maneras diferentes de contestar a estas cuestiones: “lo que verdaderamente hago” y “lo que verdaderamente sé que sería deseable hacer”. Por eso tienes que poner tu atención en la primera forma de contestar: lo que día a día haces habitualmente con tu hijo/a. Si has contestado a las preguntas de los anteriores estilos educativos obteniendo puntuaciones altas… y en este te ocurre lo mismo, puedes pensar acerca de si estas últimas las has contestado en función de “lo que verdaderamente sé que es sería deseable hacer”.  Ahora sí, puedes reflexionar en torno a las siguientes frases: 

a) Entiendo y asumo que mi hijo cometa errores mientras está aprendiendo.

b) Permito a mi hijo/a tomar decisiones, en cosas adecuadas a su edad.

c) Dirijo mis actuaciones a que mi hijo/a entienda que sus comportamientos tienen consecuencias.

d) Intento enseñarle a enfrentarse sólo y cuidarse ante situaciones que le pueden ocurrir  (enfados, regañinas, salir solo,…)

Evidentemente sería necesario obtener más datos para conocer si este estilo es su estilo predominante. No obstante, si a las afirmaciones a, b, c y d ha contestado que SI podría ser indicativo de que su estilo pueda ser más asertivo. 

Hasta aquí la exposición de los Estilos Educativos. Espero que haya sido de tu interés y que hayas podido valorar en qué estilo predominante puedes “encuadrarte” y valorar la posibilidad (si es necesario) de introducir algún cambio o mejora.

¡¡Muchas gracias por tu visita y lectura!! ¡Si quieres dejar algún comentario o hacer alguna pregunta, sería estupendo!

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

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Author: Admin