La difícil tarea educadora y cómo hacerle frente (II)

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

autoestima-296x300

Este artículo es continuación del artículo anterior: La difícil tarea educadora y cómo hacerle frente

En dicho artículo se mencionaban 5 aspectos que podían ser útiles para afrontar la tarea educativa de los hijos/as. Estos eran:
– No sentir culpa ante los fallos.
–  Comprender la curiosidad natural del niño/a.
–  La necesidad de los límites.
–  Crear hábitos con el establecimiento de las consecuencias.
–  Paciencia, comprensión y mucho amor (como eje central de todo el proceso).

Pues bien, estas generalidades nos ayudan a sentar una buena base, que hay que trabajar todos los días (cada día es una nueva oportunidad para trabajar sobre ellos, aceptando que nos equivocaremos y que en muchas otras ocasiones lo haremos muy bien).

Y hoy, profundizaremos en dos aspectos más (que, personalmente, me parecen importantísimos). Allá va:

1. Aceptar a tu hijo/a tal como es.

Podemos cambiar lo que nuestro hijo/a hace, pero no podemos cambiar lo que es.  Su temperamento, sus ritmos, lo que le gusta, lo que no,… Cuánto antes aprendamos a aceptarlo nos ahorraremos “nervios y frustraciones” nuestras y, lo más importante, se las ahorraremos a ellos.  

Un ejemplo de esto se puede reflejar en esta situación: el niño/a está haciendo algo y lo está haciendo a su ritmo (que el padre/madre/adulto, percibe como no deseable). El adulto se empieza a poner nervioso por cómo lo está haciendo el niño/a (falta de respeto hacía él/ella) y la situación suele acabar  con la regañina del adulto, el llanto y frustración del niño…  Os suena familiar, ¿verdad?

Al ser adultos, podemos reflexionar sobre lo que nos está pasando y así, podemos preguntarnos ¿Por qué me estoy poniendo nervioso/a? ¿Por la manera en que está comiendo, recogiendo, jugando,…? ¿Lo está haciendo? ¿Qué me importa más que lo haga o que además lo haga como yo le digo? ¿Mi manera es la única de hacer las cosas?

Demos la oportunidad a los niños/as e intentemos dejarles crecer tranquilos, aceptándose también a ellos mismos tal como son y sintiéndose aceptados. 

2. Las personas NO somos lo que hacemos. 

Lo que hacemos lo podemos cambiar. Lo que SOMOS no.  Desde esta perspectiva podemos vivir más tranquilos si dedicamos un tiempo a NO poner en cuestión lo que somos por aquello que hacemos mal (ejemplo: en una reunión di mal unos datos que tenían mucha repercusión…, luego soy un fracasado)

Separar las acciones de nuestra esencia.

Somos lo que somos, y solamente por el hecho de serlo, nos merecemos aprecio y estima. Igual que nosotros, los demás. Aquello que hacemos, que se nos da peor, aquellas cosas en las que nos equivocamos, malas decisiones… todo lo podemos cambiar y mejorar… Pero esto no nos hace mejores ni peores.

Pues esto es mucho más importante con los niños/as, esponjas que absorben todo aquello que hacemos, decimos, cómo reaccionamos… Y frecuentemente cuando hacen algo mal es frecuente que se nos escape… ¡Eres un desastre! ¡Eres malo! ¡Eres un vago!… Es decir estamos criticando a la totalidad del niño/a por algo que ha hecho mal, que no ha hecho… ayudando así a que el niño/a generalice que las personas somos lo que hacemos y que nos valoran y nos quieren por lo que hacemos bien… ¡¡y esto es una TRAMPA y un ERROR!!

Es mucho más eficaz y deseable decirle “¡qué bien has recogido!” o “no me gusta que no recojas los juguetes” o “¡has comido muy bien!” o “¡no se pega!” refiriéndonos al comportamiento en concreto y no a la persona. 

NADIE ES LO QUE HACE (y todos nos equivocamos)… Si lo recordamos y practicamos veremos que nuestro bienestar y tranquilidad aumentará, y el de tu hijo/a también!

 ¿Cómo podemos practicar esto? 

Podemos hacer prácticas… son sencillitas, ¿te animas?

1. Cuando notes que te estás enfadando o que tus nervios van apareciendo… antes de hacer o decir nada y antes de que aumente esa emoción, pregúntate qué ha ocurrido para que te sientas así… y prueba a trivializar la situación ¿de verdad es tan importante? ¿merece la pena? ¿no soy yo el más perjudicado/a al enfadarme? ¿qué puedo hacer para que esto no me enfade? ¿Me enfado porque el otro está haciendo algo que yo no haría o haría de otra forma? ¿Y solo existe mi manera de hacer las cosas?  ¿No somos las personas libres de elegir lo que hacemos y cómo lo hacemos?  Con estas preguntas, verás que la sensación de nervios y enfado disminuyen considerablemente… Y podrás enfrentarte a la situación de una manera más estable, pausada y equilibrada, estableciendo y cumpliendo las consecuencias establecidas con tu hijo/a (recuerda que las consecuencias son las que van a mostrar al niño lo que puede y no puede hacer… y han de ocurrir siempre).

2. Prueba a, cuando refuerces o critiques algo de tu hijo/a, centrarte en el comportamiento. Si hace algo bien… enfatiza en: ¡cómo te has esforzado!, ¡qué bien has hecho la construcción!, ¡cada vez se te da mejor jugar al parchis! ¡me encanta cómo has bailado!… Pero NO generalizar con … ¡qué bueno/a eres! ¡eres estupendo/a!…

Este es el mismo riesgo… que el niño aprenda a que cuando hace algo  bien se le estima más (y es lo que ya comentábamos, el amor no es negociable ni cuando hace algo bien ni cuando hace algo mal).

Lo mismo cuando hace algo que no nos gusta, enfatizamos en el comportamiento, no en la persona… ¡no has recogido bien! (¿quieres que te ayude? ; ¡en esta suma te has equivocado! (¡la repasamos, no pasa nada!; ¡no me gusta que pegues a tu hermano! (consecuencia)

Y, por supuesto… si practicamos con nosotros mismos… con las demás personas que nos rodean…pareja, amigos, conocidos,… será más fácil y nuestros momentos tranquilos aumentarán considerablemente, aumentando el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás. 

Creo que para un “lunes” ya es suficiente profundidad, ¿verdad? 🙂 Gracias por llegar hasta aquí. Me encantará leerte si te apetece dejar una opinión, una experiencia… Próximamente, más. 

 

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

 

 

 

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Author: Admin