La inteligencia y sus medidas. Cuestionando si “todo” vale… (Parte II)

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inteligencia_Ha pasado bastante tiempo desde que escribimos la primera parte de este artículo, en el que nos acercábamos al concepto que manejamos de inteligencia y cuestionamos muchas de las aproximaciones en los últimos años a dicho concepto.  Antes de continuar la lectura, aconsejamos que se refresque el anterior artículo: La inteligencia y sus medidas. Cuestionando si “todo” vale… (Parte I).

En esta entrada queremos valorar más a fondo quizá los diversos test utilizados para la medida del C.I. y comprender la fiabilidad de sus resultados.

Aquí os dejamos un libro sobre ¿Cómo valorar test Psicométricos? que puede servir como referencia, para conocer qué aspectos son importantes a la hora de desarrollar y de establecer los baremos, validez, etc.

El test por excelencia desde hace bastantes años se conoce como Escalas Wechsler de Inteligencia. Tanto, que parece que tienen la “hegemonía” tanto escolar como médica de la “medida” de la inteligencia.  En su versión escolar actualmente es el WISC-IV. (Para los más avanzados en conocimientos estadísticos, dejamos el análisis de los datos de fiabilidad, muestra, validez… que seguro que encuentran puntos débiles)

Este test esta compuesto por 12 pruebas. Seis de ellas en las que la persona ha de poner en uso sus habilidades lingüísticas dando lugar al cociente intelectual verbal (CIV); y seis pruebas en las que la persona no pone en marcha habilidades lingüísticas sino, más bien, manipulativas. Al total de estas seis pruebas se le ha denominado cociente intelectual manipulativo (CIM). La puntuación CIV más la CIM darán el CI global de la persona.

En este punto recordamos algunas de las preguntas que nos hacíamos: ¿la memoria es inteligencia? ¿Cuánta más memoria, más inteligente se es? Cuánta más destreza manual se tenga, ¿más C.I. se tiene? Cuánto menos vocabulario se tenga, ¿menos inteligente se es? O, solo es que, ¿¿quizá aún no se ha aprendido??…  ¿La cultura y los conocimientos, son inteligencia como tal? O ¿quizá lo sea el hecho de cómo enfrentarte a situaciones que no dominas o a problemas que aparecen en tu vida personal y profesional? El análisis de la información, el uso de lo que ya sabes, su aplicación, búsqueda de recursos para solucionarlo, relaciones establecidas entre los diversos elementos…  Evidentemente, nuestro enfoque va mucho más ligado a esta última reflexión.

La inteligencia es una. Y la inteligencia (unida también a la atención) va modulando bastante el resto de habilidades, pero la inteligencia no es la suma de la destreza o no de dichas habilidades.

El problema fundamental que vemos en esta prueba, como profesionales dedicados a la evaluación e intervención Psicoeducativa es que la Inteligencia sea el resultado de la suma de los datos obtenidos en todas las pruebas. Puesto que se entremezclan muchas otras habilidades, mal concebidas (desde nuestro fundamento teórico) como inteligencia.

Nos han llegado a consulta no pocos niños/as que con esta prueba (recordamos que el C.I. global es el resultado de la suma de todas las pruebas):

– Con niveles de inteligencia medio o medio alto y que en el WISC salían con niveles muy bajo. Tras la valoración global se ha descubierto que las dificultades principales radicaban en la capacidad atencional, por ejemplo. Un niño con Déficit de Atención Sin Hiperactividad, en el WISC, por ejemplo es fácil que obtenga un C.I. más bajo del que verdaderamente tiene.

– Con niveles altos en el WISC y que realmente no es tan alto, sino que tienen dominio de habilidades culturales o espaciales,…

– Niños/as en los que coincide el C.I. de la prueba.

¿Por qué tanto énfasis en esto?

Pues porque con un proceso de Evaluación Psicoeducativa tenemos que ser muy responsables, ya que es un trabajo muy serio y se pone sobre la mesa los posibles apoyos y la intervención que puede ser necesaria en cada caso concreto. A fin de cuentas el informe que elaboremos con los resultados de las pruebas psicoeducativas puede ser tomado como referencia por el Centro Escolar, Orientadores, Pediatras, Neúrologos,… y hay que poner sumo cuidado en las pruebas que se utilizan, cómo se interpretan y la claridad o no de las conclusiones establecidas.

Afortunadamente hay otras pruebas que evalúan la inteligencia concebida como la capacidad de razonamiento lógico, que  supone establecer relaciones entre los elementos que intervienen en una situación para resolverla con éxito utilizando  y aplicando también aquello que ya se conoce.

Desde nuestro punto de vista el WISC estaría mucho más fundamentado si no hiciera el cálculo global del cociente intelectual que, desgraciadamente, es el que se tiene más en cuenta. Los datos de las pruebas aisladas permiten conocer los niveles de conocimientos, cultura, habilidades que tiene la persona y aisladamente podrían servir mejor para elaborar planes de intervención en aquellas áreas que hubiera que reforzar.

 Os dejo ya tranquilos por un tiempo. ¡Muchas gracias por leer! ¡Y que paséis un muy, muy feliz verano!

¡Seguimos en contacto por las redes sociales!

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

 

 

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Author: Admin