La inteligencia y sus medidas. Cuestionando si “todo” vale… (Parte I)

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inteligencia

La inteligencia siempre ha sido un tema algo controvertido. Desde siempre, profesionales de la educación, padres, adultos en general e,  incluso, compañeros de edad,… al hablar de un niño/a en concreto -y de sus habilidades-  se podían referir a él/ella diciendo frases como:

“es que es muy listo”

– “tiene mucho/poco coco”

– “no da más de sí” o “pobre, no llega”

– “Es tonto/a” (Sí, aunque nos extrañe o nos duela, se sigue diciendo, y se ha dicho mucho)

– Cosas peores como “eres corto, mongólico, idiota, no sabes hacer nada,…” (Sí, igual que antes, aunque nos extrañe o nos duela, se sigue diciendo, y se ha dicho mucho)

…Y muchas más que seguro que hemos ido oyendo a lo largo de nuestra historia o, incluso, que nos han podido decir cuándo éramos niños…

Parece que la inteligencia “se mide” en función de lo que “da de sí -‘cerebralmente’ hablando-” una persona. Y que puede “verse” en función de los resultados (lo hace bien/lo hace mal/lo sabe hacer/no lo sabe hacer/entiende/no entiende).

Otro aspecto del que se habla mucho actualmente, ¿cuántas inteligencias hay? Está la teoría de las inteligencias múltiples (lingüística, musical, naturalista, lógica, espacial, corporal, intra e interpersonal…), la inteligencia emocional

De estas dos consideraciones surgen, al menos, dos cuestiones... ¿Realmente la inteligencia es saber o no saber algo o hacer algo? Y, la segunda, ¿cuántas inteligencias existen? ¿Hay una o tantas? ¿Con esto, hablamos de “habilidades” o de inteligencia?… ¿A todo se le puede llamar inteligencia?

Parece, hasta el momento, que la palabra inteligencia la usamos bastante “alegremente” para referirnos a multitud de situaciones, acontecimientos, hechos… Y claro, en función de a qué llamemos o que incluyamos en el término inteligencia… evaluaremos y actuaremos de una u otra manera…

Ya que el estudio de la inteligencia humana ha sido objeto de profesionales de la Psicología desde hace muchos años, vamos a intentar vislumbrar qué es la inteligencia y a qué nos referimos exactamente cuándo hablamos de ella.

Me gustaría antes, desde nuestro conocimiento y experiencia, diferenciar y definir otros términos para evitar confusiones:

– Habilidad. Según la RAE:Capacidad y disposición para algo.” Cada una de las cosas que una persona ejecuta con gracia y destreza”. Parece que la habilidad entonces se refiere a ejecutar algo con mayor o menor “maña” o “eficacia”. Se podría valorar en términos de “lo hace bien o no”; “dificultades para…”; “puede mejorar en…” Evidentemente ciertas habilidades pueden verse influidas o condicionadas por la inteligencia, pero otras en cambio, en absoluto. ¿No crees? Y creo que a las habilidades no pueden denominarse inteligencia o inteligencias.

– Emoción: Según la RAE:Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. Cuando se habla de inteligencia emocional… se está refiriendo a la gestión que cada uno haga de las emociones… de manera más o menos exitosa para uno mismo y para los demás… Y aquí, ¿qué tiene que ver la inteligencia? ¿No se está hablando de aprender o desarrollar cierta habilidad para desenvolverse con éxito emocional en las diferentes situaciones? Entonces, ¿qué “pinta” aquí llamarlo inteligencia?

– Inteligencias Múltiples: Aquí ya si que acaba el lío… ¿Cuántos ‘compartimentos’ intelectuales tenemos las personas? ¿Musical? ¿Naturista? ¿Lógica? ¿Corporal?… Pero, ¿esto qué es? Entiendo toda la confusión respecto a esto… Y si no tengo “inteligencia” (otra vez, mejor sería hablar de Habilidad) musical, y sí naturista… ¿Soy más o menos inteligente? ¿El “más inteligente” es el que tiene mucho de todas? Pero, es posible, ¿tener mucho de todas? Y podría seguir haciendo preguntas y preguntas que, probablemente, no tienen respuesta porque hablamos de aspectos diferentes.
Llegados a este punto, en esta teoría, consideramos que NO se puede hablar de Inteligencias Múltiples sino de Habilidades  Múltiples (que, como antes, algunas se pueden ver influenciadas o condicionadas por la inteligencia y otras NO)

Ahora bien, vamos a analizar un poco más a fondo el concepto de inteligencia.

Parece claro que, en función de la definición, conceptualización o idea con la que estemos más de acuerdo, la evaluación e interpretación de la inteligencia (o cociente intelectual -C.I- en las pruebas) será distinta en un caso o en otro. Volviendo al ejemplo de las Inteligencias Múltiples, ¿qué ocurre si valoro el C.I. como la suma de todas las ‘inteligencias’ (desde nuestro punto de vista, habilidades) anteriores? Pues que probablemente no estoy obteniendo nada, ya que estoy obteniendo la suma de determinados factores que poco que ver entre sí, ¿no crees?

Pues, lamentablemente, esto ocurre con algunas de las pruebas y test utilizados para medir el C.I. Pero esto es parte del siguiente capítulo.

Sigamos con la inteligencia. Según la RAE, tiene varias acepciones: ‘Capacidad de entender o comprender.’ ‘Capacidad de resolver problemas.’ ‘Conocimiento, comprensión, acto de entender.’ ‘Habilidad, destreza y experiencia’. Pues…¡vamos bien! La RAE también mezcla de todo en las definiciones. 

No pretendemos presentar todas las definiciones que, desde el siglo XIX, han ido aportando distintos profesionales de la psicología, sólo queremos rescatar, en líneas generales que encontramos dos vertientes principales (se puede matizar, pero no es asunto de esta entrada) ;

Una primera vertiente que aboga porque, en la “medida” de la inteligencia (C.I.):

– Son importantes e influye el conocimiento de los aspectos culturales.

– Es necesario conocer el dominio de habilidades como la memoria, destreza, atención, organización… calculando con todas ellas, el C.I. global

– Es necesario que el niño/a realice distintas actividades en las que tenga que usar el lenguaje, las manos, etc.

– Se requiere mucho tiempo y diversas actividades para “valorar” el C.I.

– La rapidez en la respuesta se valora como algo deseable y bueno para el cálculo del C.I. global.

– …

 De todo esta primera vertiente podemos extraer que se concibe la inteligencia como (en lenguaje coloquial) la “suma de todas las capacidades y habilidades que tenga la persona para resolver con éxito las situaciones y problemas” Algo así sería, ¿no?

Ahora bien, cuestiones, dudas,… ¿la memoria es inteligencia? ¿Cuánta más memoria, más inteligente se es? Cuánta más destreza manual se tenga, ¿más C.I. se tiene? Cuánto menos vocabulario se tenga, ¿menos inteligente se es? O, solo es que, ¿¿quizá aún no se ha aprendido??

Vemos que esto puede liar un poco…

Y empezamos con la otra vertiente… 

Seguro que, en este momento, estás pensando en lo mismo que yo… ¿La inteligencia es genética? ¿O se adquiere? 

Desde luego hay una parte muy importante que viene “de serie”, genéticamente. No hay duda. De ahí que haya genios, superdotados o personas cuyo razonamiento es más limitado… Genéticamente, podemos decir, que venimos con un límite. Efectivamente parece que la persona que muestra un CI significativamente bajo, medio o alto, durante toda su vida (sumando los aprendizajes que realice, etc.) se mantendrá en esa franja. Podrá desarrollar destrezas, habilidades que le permitan ir enfrentándose con éxito a situaciones, pero el C.I. se mantendrá en esa franja. 

Por eso, no todo es genético. Hay una parte que se desarrolla con todos los aprendizajes a los que la persona se somete durante su vida. Pero no hay “salto mortal” de una franja a otra. Yo, que mi C.I. me sitúa en la zona “media” (comparado con mi grupo de referencia, claro), nunca (ni se recomienda que aspire a ello…) voy a pasar a la zona “alta”. Aprenderé, adquiriré estrategias que me ayuden e incluso puedo lograr que mi C.I. varíe un poco, pero no significativamente.

Entonces, ¿qué es la inteligencia? Efectivamente depende mucho de la idea que se tenga (tras analizar la información existente) y cómo se actúe en consecuencia. No obstante, para poder aislar y conocer lo “más fielmente” (aunque esto, al 100% nunca es posible) el C. I. de una persona, hay que encontrar una definición que no incluya (o lo haga lo menos posible) el resto de variables o habilidades (memoria, atención, organización, percepción visual, destreza manual…) y poder valorar la parte más lógica y de razonamiento más puro. 

Así, profesionales como Robert Stenberg plantean que en el aspecto de la Inteligencia Lógica encontramos la capacidad de razonar de la persona, del niño. Y razonar, la capacidad de razonamiento supone establecer relaciones entre los elementos que intervienen en una situación para resolverla con éxito. De esta manera intentamos conocer eso que hablábamos del factor que “viene de serie” y aislar lo más posible (aunque, recordamos que el 100% es imposible) todos los factores de aprendizaje o habilidades que, efectivamente, influyen en el aprendizaje y desarrollo de la persona, pero que NO son ni implican esa capacidad de RAZONAR.

Por tanto, si estáis de acuerdo con todo esto,… ¿no os parece que para poder conocer el C.I. (lo más fielmente posible) es necesario una prueba que sólo intente reclutar aspectos en los que la persona tenga que razonar y establecer relaciones entre los elementos para resolver situaciones concretas? La inteligencia MODULA todos los aprendizajes, de ahí la importancia de poder conocerla lo más fielmente posible.

Por tanto, para poder valorarla, la prueba elegida debería EVITAR: tener elementos culturales (aunque al 100% es imposible), vocabulario, tener en cuenta la habilidad verbal, o destrezas concretas… Ya que, para conocer esas destrezas hay otras pruebas que se centran en ellas, ¿no?

Creo que en esta primera parte ya me he extendido bastante… Desde mi punto de vista, NO TODO VALE y no todos los instrumentos utilizados miden la inteligencia. Y en estas líneas intento dejar claro este punto de vista.

Como siempre, me encantará debatir, conocer otras opiniones o experiencias y crecer con vosotros!

Si habéis llegado hasta aquí,… ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! 

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

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Author: Admin