La tablet en el colegio ¿Tiene tantos beneficios? ¿Seguro?

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tablet

Esta entrada es una entrada de opinión. Una opinión fundamentada en la experiencia. 

No es algo nuevo. Desde la inclusión de la pizarra digital en los centros escolares, se ha ido buscando cada vez una interactividad mayor en las aulas y en las relaciones establecidas durante el proceso de enseñanza y aprendizaje, entre los estudiantes y también con el profesorado.

Y al hablar sobre ello se extraen todas las  bondades de lograr un mayor uso de las tecnologías en las aulas: aumenta la motivación de los estudiantes… (¿seguro?),  se les acerca a la realidad, se van adaptando a la sociedad cambiante,… favorecen una enseñanza más flexible…

Basándose en todos estos datos se han ido introduciendo tablets en las aulas. Tablets para todos. Tablets en vez de libros de texto. Tablets porque sí. Hay Centros que tienen determinados cursos utilizando prácticamente solo las tablets. Todo el proceso de aprendizaje se centra en su manejo y luego los estudiantes tienen sus cuadernos para la realización de los deberes. 

A modo de ejemplo dejo dos enlaces que aluden a las bondades del uso de las tablets en la educación: uno y dos.

Y a mí se me ocurren, por la experiencia de trabajo con chavales que usan tablets, algunos aspectos que cuestionan todas esas supuestas ventajas. Iré primero por las que parecen más superficiales y luego señalaré las que tienen que ver más con el aprendizaje de calidad. Para que no sea un artículo muy extenso, me centraré aquí en aspectos generales, sin entrar en la dinámica profesor-alumno (que esto da para otro post).

– La primera de ellas es que los niños/as desde pequeños ya tienen acceso a las tecnologías en sus casas. La mayoría tienen ordenador, tablets, móviles de última generación,… Es decir nacen en un ambiente propicio para que aprendan y desarrollen esas habilidades. 

– Por muy grande que sea la pantalla de la tablet, NO se ve ni se maneja igual que un libro de texto.

– Por mucho “control” que se establezca (de visitas de páginas, chats,…) al final se consigue, en muchos casos, “burlar” en cierta manera ese control.

– Subrayar, ir a distintas páginas o partes del libro, etc. lleva bastante más tiempo que el manejo de un libro de texto impreso en papel.

Adentrándonos un poco más en la profundidad de los aprendizajes con estas herramientas se puede ver:

– Los estudiantes invierten mucho tiempo en aspectos como: elegir el color para subrayar, borrar, mover los objetos, navegar por las diferentes páginas, agrandando la pantalla… Centrándose más en los aspectos secundarios. Lo que favorece sin duda que los tiempos de concentración sean mucho menores y que la calidad atencional que invierten sea menor. 

– La tablet, como los móviles, ordenadores,… permiten una relación mucho más rápida (impaciente) y dinámica con los objetos. Lo que complica que se den momentos de análisis y reflexión con los contenidos ya que la tablet es, prácticamente en sí misma, un cambio atencional constante.

– Si hacemos “análisis de conciencia” y nos vemos a nosotros mismos cómo utilizamos la tablet o el móvil, seremos conscientes de lo que estamos pidiendo al alumno/a cuando, además, se le exige que estudie con ella y que se relacione con las palabras (que deberá entender y estudiar) a través de una pantalla táctil, que dispone de miles de distractores.

– Y ya, para ir un poco más allá; imaginemos que el estudiante que ha de estar en clase y en casa estudiando y aprendiendo a través de la tablet, muestra algún tipo de dificultad (atencional, de razonamiento, de comprensión,…) ¿Qué estamos favoreciendo eliminando los libros de texto en papel? Se favorece, por regla general, que aparezcan más dificultades y que las que ya existían no sólo permanezcan sino que puedan agravarse. La inversión de tiempo que estos estudiantes hacen en aspectos como buscar la página concreta, elegir el color para subrayar, leer,… supera con creces a la que hacían cuando estudiaban sobre el libro, limitando y agotando antes esa capacidad atencional y de eficacia en la resolución de tareas o estudio.

Hablo, como he dicho, desde mi experiencia en el trabajo con los chicos/as y es en base a dicha experiencia por la que pongo muy en duda todas esas supuestas ventajas para el alumno y su aprendizaje al usar las tablets en el Centro Escolar. Me parecería adecuado disponer de una asignatura para que aprendan las utilidades de todos los avances tecnológicos que van sucediendo, pero aprender en el Colegio en base a su manejo me parece un muy, muy flaco favor.

Y tu, ¿qué opinas? ¡Me encantará leerte! 

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
Directora del CIT-TDA Vva Pardillo.

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Author: Admin